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martes, julio 18, 2006

LA SIEMPRE INDOMITA REALIDAD


Las noticias sobre los tsunamis como el que volvió a ocurrir en Indonesia esta semana, siempre me hacen recordar un sueño de mi infancia, sobre una gran ola imparable que atraviesa mares, valles, llanos y montañas, por lo general huyo de ella y siento una gran ansiedad, hasta que finalmente me alcanza esta masa de agua y cuando siento que todo esta perdido, resulta que la ola no es tan terrible y logro ascender y flotar en su cresta. Por lo general comienzó a sentir mucha paz y ahi es cuando despierto. Es un sueño recurrente que he descubierto no soy el único en tenerlo, he descubierto casos incluso en otros bloggers y podria decir que es una situaciòn que la mayoria podriamos decir nunca nos ha ocurrido ni nos ocurrirá pero sin embargo, algo similar si me ocurrió en cierta ocasión.

Fue cuando salì de la prepa y fui de viaje con mis amigos al tiempo compartido de uno de ellos en Acapulco, era de las primeras veces que iba a la playa sin la supervisión de los padres, para la mayoria de los cuates con que viajaba, que en ese entonces eran mas aventureros que yo, era de lo mas común nadar en el mar y entre las olas. Para mi y Carlos Morán, uno de mis casi hermanos, no era de la misma manera. Los dos llegamos a la orilla teniendole un gran respeto a la inmensidad del mar, pero se lo perdimos rapidamente por el ejemplo de tanta gente entrando y saliendo a todas horas de entre el oleaje. Llevabamos 3 dia en Acapulco y ya nos creiamos unos expertos, conocedores del mar y todos sus altibajos, pero estabamos gravemente equivocados pues esa tarde despues de jugar futbol playero, tal vez a las 17 horas, la mayoria de nuestros amigos regresaron para descansar en los camastros de la alberca o para bañarse en el cuarto.
Morán y yo nos quedamos confiados, jugando en el entrechocar de las olas, de pronto una corriente muy fuerte comenzó a arrastrarnos sin que nosotros pudieramos hacer nada, era una fuerza que nos dominaba, desesperados nadamos a contracorriente hasta que sentimos reventar nuestros pulmones y corazones, comprendimos que no podriamos aguantar ese ritmo, mientras veiamos que la costa cada vez se veia mas distante, la marea se levantaba como paredes que comenzaron a desorientarnos, a extraviarnos, ya no sabiamos de donde veniamos ni a donde ibamos, nos gritabamos desesperados, yo en lo personal ya no podia mas y finalmente me rendì deje de oponerme a la fuerza implacable de la corriente. Morán notó que me rendia y el hizo lo mismo, tal vez por cansancio tambien o tal vez por solidaridad para conmigo. El tiempo pasaba lento al ritmo que marcaba el corazón y el sol que se mantenia oculto entre las nubes al parecer comenzaba a marcharse presentandose una situación mucho peor de lo que nos imaginabamos, nunca habia sentido tal impotencia en toda mi vida.
Pero fue Morán que ya desde entonces era uno de mis amigos mas queridos, el que decidió no rendirse y reaccionar, me gritó:

-¡Mame!, vayamos en dirección contraria al sol, cuando sientas que la corriente te jala no te opongas y cuando vaya a favor nada impulsandote con todas tus fuerzas.

Hicimos como el propuso y asi de pronto todo nuestro panorama cambió, las fuerzas regresaron a mi, recuperamos el control de nuestra realidad, o mas bien nos reconciliamos con ella y poco a poco fuimos acercandonos de nuevo a la costa que ya se habia perdido en la distancia. Cuando alcanzamos la arena de la playa, besé el suelo húmedo y amé a la tierra más que nunca. Morán y yo reimos con amplias carcajadas, supimos que algo grande nos habia pasado ese dia, no lo contamos a nadie por miedo a las burlas pero no pudimos evitar las miradas de complicidad durante el resto del viaje.

Nunca debemos dejar de luchar es lo que aprendí aquella tarde, no debemos abandonarnos a la incertidumbre ni a las fuerzas de la naturaleza, pero tampoco debemos luchar contra ellas ni tratar de vencerlas, sino reconciliarnos con cada una, ser uno y todos con el cosmos, con la naturaleza, con Dios o con como sea que nos de por llamar a la realidad. Siendo realistas todo es posible.
Saludos Petit Mortem espero no te moleste que tomara la imagen de tu blog.

3 comentarios:

Estratégico dijo...

Mi muy estimado y bien ponderado Mame, que magnífico es recordar momentos de antaño, sobre todo cuando uno recuerda una versión diferente de las cosas y como contrastan en ocasiones las realidades. Le agradezco enormemente el cariño con el que siempre me mantiene presente y créame que yo le correspondo con el mismo afecto y aprecio que nació en mi desde hace tantos ayeres. Un abrazo enorme. Carlos Morán

m A m E dijo...

Bueno señor Moris ¿que seria de mi como escritor si no abusara un poco de los recursos literarios para dramatizar mas una escena? pero aunque usted no lo crea ese dia si pense que ahi nos quedabamos a lo mejor solo fue una exageracion de mi mente en la que solo sobrevive un trauma.
Saludos y gracias por visitarme!!

Estratégico dijo...

No tiene nada que agradecer, le visito muy frecuentemente aunque no deje huella de mis paso por su blog. Espero se encuentre muy bien y nuestro próximo encuentro sea pronto, aunque esperemos que no haya eventos desafortunados como este.
Le envío un gran abrazo.
Salu2