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jueves, agosto 28, 2008

QUIMICAMENTE IMPURO


Aquellos retazos de sueño, esa idea loca que no podemos sacarnos de la mente, las imperfecciones de la piel del cerebro, no tienen por que quedar olvidadas en una vieja libreta de la secundaria o mucho menos en el craneo putrefacto de un soñador que jamás tomó la pluma. Si algo ha hecho el internet con su actitud liberadora, es quitarnos el estereotipo de que no todos podemos hacer todo. Si podemos, y una de esas cosas que todos podemos hacer, es crear ideas sorprendentes. Eso son las minificciones un cuento o una historia ultracondensada a su mínima expresión, o mejor dicho tramas de historias increíbles que no necesitan mas adorno que la cantidad exacta de palabras para transmitirnos una emoción. Algunos chistes bien pueden ser una minificción, pero también puede serlo un encabezado de nuestro periódico, o quizás también una anécdota que alguien nos contó. Pero sobretodo es esa idea sorprendente que lleva meses queriendo salir a ver el sol. A todo eso Sergio Gaut vel Hartman y su equipo lo han bautizado: Químicamente Impuro. Una mega antología de minificciones, microcuentos, hiperbreves, relatos cortos o como les guste denominarlos, "Rapidín" sin gustan. La lista de autores publicados por Químicamente Impuro asciende a mas de 250 y sus relatos a mas de mil, lo sorprendente es que apenas llevan unos meses de actividad y apuntan para romper todos los record de microrelatos dentro del habla hispana (y de otras lenguas probablemente). Yo he enviado algunas de mis minificciones, que espero sean publicadas próximante. Osea que los invito a estar atentos de los que pueda pasar con este interesantísimo proyecto, y si llegan a ver alguno de mis hijos por ahí por fa pasenlo a visitar. Todavía no se si los publicaran a mi nombre Manuel Romero Mier y Terán o bajo mi seudónimo que ustedes ya conocen: m A m E.

jueves, agosto 21, 2008

TORONTOKISTAN


Finalmente después de toda la traumatología y la espera, he llegado a Toronto y toda una nueva gama de historias y visiones se han presentado ante mis ojos en los últimos seis días.

Toronto ha sido una gran sorpresa, un experimento social en ebullición, 50% de los habitantes de esta mega ciudad no nacieron aquí,África, Pakistan, India, China, Japón, Chile, Colombia, Argentina, Italia y por supuesto México, son los principales lugares de nacimiento de la gente que acá deambula, comparte, se mezcla, y sobre todo tolera.
"Toronto el bueno", "Toronto Multicultural", es como los de acá le llaman, es de lo mas común subir al metro y ver parejas interaciales, o grupos de personas hablando en todos los idiomas imaginables, 200 lenguas distintas conviven en esta ciudad.

Toronto cuyo nombre en Mowhak significa: El árbol sagrado caído; Es una ciudad de una extensión similar a la de la ciudad de México, pero con tan solo 5 millones de habitantes. Se encuentra casi en la frontera con EU a unas horas de Nueva York. Ciudad con la que por cierto guarda mucho parecido, la arquitectura del Down Town es bastante similar al grado que muchas películas con tema neoyorkino se han filmado acá, solo que agregando algo de basura y humo al panorama.

Fue todo un gusto encontrar que la universidad de York, lugar donde Tania estudiara su doctorado en Estudios Ambientales, tiene un diseño muy parecido al de nuestra querida Ciudad Universitaria de la UNAM. Una gran explanada de rectoría, edificios monumentales, y grandes jardines con monumentos.

El transporte publico es muy eficiente, con una gran red de metro, autobuses y tranvías, pagando uno solo de ellos puedes moverte por toda la red, todas las estaciones de autobús y tranvía tienen entradas y salidas directas al metro. El único inconveniente, es el costo privativo, casi tres dolares por viaje ($2.75). Pero la solución es comprar el Metro pass, pagas 100 dolares y tienes acceso a toda la red de transporte por un mes.

La búsqueda de vivienda fue otra aventura, en un inicio llegamos a un hostal en el dowtown de toronto, "el Downtowner inn", no salió muy barato por que pedimos un cuarto con baño privado, supuestamente incluía el desayuno, el cual nunca alcanzamos por que se acababa a las 10 am y la noche nos salió a 60 dolares. Eso si el indispensable internet inalámbrico nos hizo muy bien el paro.
Después de buscar y filtrar una larga lista de posibles viviendas, elegimos quedarnos en un vecindario latino, en un departamento que esta bajo la casa de un matrimonio italiano quienes son nuestros amables caseros (hasta el momento) y donde no tenemos contrato que nos ate por los que podemos volar cuando gustemos. Tony, nuestro casero, es una agradable persona de vida bastante sencilla, cultiva una huerta en la parte trasera de la casa de la cual nos permite tomar fruta para el desayuno. El pasa gran parte del día arreglando bicicletas, las cuales pone a la venta, como hobbie. Trabajó muchos años en la construcción, y ahora se encuentra retirado.
Nuestro departamento es subterráneo, con ventanas que lo mantienen bien iluminado (al menos por el verano) y se encuentra totalmente amueblado y equipado para vivir. Debo admitirlo estoy encantado con la cocina, ya preparamos, espagueti, pizza e incluso tortillas de maíz hechas a mano, para hacer unas deliciosas quesadillas de queso mozzarella (el mas parecido al oaxaca que hay por acá), las cuales acompañamos con aguacates de 17 pesos la pieza y una salsita hecha con chiles jalapeños y tomate, que nosotros mismo cocinamos. En fin parece que la vida en Toronto, no estará nada mal, pero mejor no me adelanto, faltan tan solo tres meses para el invierno.